Cuestión de protocolo

20 abril, 2016

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Como ya bien sabemos, el protocolo es una herramienta indispensable al momento de ejercer esa disciplina tan amplia a la que llamamos Relaciones Públicas. Un saludo indicado, una corbata adecuada y un asiento en la fila correcta pueden marcar la diferencia entre el éxito rotundo y el fracaso total en un encuentro entre dos empresas u organizaciones distintas. Y, por supuesto, el protocolo y sus lineamientos se vuelven aún más relevantes cuando los protagonistas del encuentro en cuestión son los primeros mandatarios de dos naciones.

En el mes de marzo, Barack y Michelle Obama visitaron Argentina, como manifestación de la búsqueda de un acercamiento entre Estados Unidos y el país latinoamericano. Se trató de dos días completos de actividades protocolares en las que los matrimonios Macri y Obama se propusieron estrechar lazos, en un claro intento por retomar las relaciones entre Argentina y Estados Unidos. No es necesario remarcar que nada podía fallar.

La prensa argentina se hizo eco de cada uno de los eventos que compartieron los mandatarios y sus esposas, haciendo especial hincapié en el poco protocolo evidenciado durante las distintas actividades que componían la agenda de la gira. Un ejemplo fue la cobertura de la cena de honor que tuvo lugar en el Centro Cultural Kirchner, como cierre de la primera jornada de la familia Obama en el país.

“Protocolo sin protocolo. Elegancia friendly”, comentó el medio nacional digital Infobae, refiriéndose a la cena de honor. Según analiza el medio, los cuatro protagonistas del evento le escaparon al protocolo ya desde sus vestimentas (ellas, con vestidos hasta la rodilla, y ellos, con trajes en lugar de smokings), anticipando “una cena cercana, cálida y sin tanto protocolo”.

Asimismo, el diario Clarín, el más leído a nivel nacional, destacó que durante la cena, la reconocida bailarina de tango Mora Godoy “se salió del protocolo e invitó al presidente de Estados Unidos a bailar un tango, a pesar de que insistió en que no sabía bailar”. Y, para sorpresa de todos los asistentes, logró convencerlo.

Finalmente, ambos matrimonios viajaron al sur argentino en lo que sería la despedida de la visita de dos días y tanto los medios de comunicación como las redes sociales replicaron las fotos de esta última actividad, señalando que lo que se observó fue “más descanso y menos protocolo”.

Se trata de un caso excepcional en el que el contexto, la situación de relación de ambos países, el estilo poco convencional de ambos matrimonios y el objetivo principal de la visita propiciaron que los eventos propuestos pudiesen salirse un poco del protocolo estipulado y, aun así, ser un éxito rotundo.

Natalia Sambade
@natisambade

Fuente imagen: http://www.liadefalquez.com/wp-content/uploads/2014/09/protocolo_empresarial_clases_taller_personal_maridaje.jpg

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