Error humano del directo

20 marzo, 2017

La Academia de Cine de Hollywood celebró en los Ángeles la 89ª edición de los Oscar. Este año, el evento más esperado por la industria cinematográfica ha quedado marcado por un grandísimo error al otorgar la estatuilla al film equivocado.

La #GalaDeLosOscar reconoce cada año a los profesionales de la industria cinematográfica, incluyendo directores, actores y escritores, por lo que es considerado el máximo honor en el cine. El acto formal, en el cual se presentan los premios, es una de las ceremonias más prominentes y prestigiosas del mundo, y es transmitida en vivo anualmente para más de cien países. Es también la ceremonia de entrega de premios más antigua en los medios de comunicación, y sus equivalentes; el Grammy iniciado en 1959, en la música, el Emmy iniciado en 1949, en la televisión y el Tony iniciado en 1947, en el teatro, han seguido el modelo de la Academia. Por tanto, dentro del mundo de estos eventos, celebraciones y protocolo, la Gala de los Oscars en uno de los #eventos más cuidados.

Sin embargo, la gala de este año ha quedado marcada por un gravísimo error en el que Warren Beatty, encargado de entregar junto con Faye Dunaway el premio al mejor filme, pronunció erróneamente “#LaLaLand” como la ganadora a mejor película, siendo el premio para “#Moonlight”, que era la realmente galardonada. Más tarde, la empresa auditora PwC, encargada de custodiar los sobres y de que todo el proceso de entrega de los premios transcurra con normalidad, publicó un tuit en el que pedía disculpas por el error a “La La Land, Moonlight, Warren Beatty y Faye Dunaway”, el dúo de estrellas que entregó el último premio de la gala.

Todo acto o evento goza de una organización y un protocolo a seguir. Sin duda alguna, el glamour, la espectacularidad y el despliegue mediático caracterizan a esta gran gala anual, que en esta edición cabe destacar, que se ha visto perjudicada por un error humano. Asimismo, hay que recordar que las primeras ceremonias fueron sencillamente un banquete privado y sin prensa. La primera se celebró en Mayo de 1929 en el hotel Hollywood Roosevelt. Los premios se conocían de antemano para que la prensa pudiera incluirlos esa misma noche en su última edición. Pero en 1940, un periódico se adelantó y los anunció por la tarde, con lo que los invitados conocieron los resultados antes del banquete. Esta circunstancia unida a la expectación que poco a poco fue creando y la atención mediática hizo que el protocolo organizativo variara.

El #protocolo actual es especialmente cuidado ya que la ceremonia suele ser la más vista de Estados Unidos y una de la más importante del resto del mundo al ser televisada en directo para todo el planeta y seguida por miles de millones de espectadores. El protocolo a aplicar debe conjugar por un lado la finalidad del acto: la entrega de premios y por otro el gran espectáculo mediático. Actualmente, el cuidado de la ceremonia va desde la alfombra roja, donde candidatos e invitados desfilan, vistiendo trajes y vestidos que están a la vanguardia de la moda, incluso el protocolo obliga a la prensa a acudir de etiqueta de gala, hasta la preparación de los discursos de cada uno de los nominados.

En definitiva, se trata de uno de los mayores eventos del año y de los más esperados, que recoge también un gran escaparate promocional. Pero en lo que al tema se refiere, pese a ser un evento cuidado minuciosamente y con una gran repercusión, el fallo de esta 89ª, no es ni será el único que se le escape a la organización de la ceremonia de entrega de los Premios de la Academia, pues en sus nueve décadas de vida, los Oscars han dejado numerosos fallos.

Estefanía Díaz Gómez
@estefania_diiaz

Fuente imagen:
http://www.premios-cine.com/oscars/fotos/1330268000-oscar.jpg

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