Estrategias de marketing para una startup – No basta con tener una buena idea

9 julio, 2018

¿Qué es una startup? Es una empresa emergente o compañía de arranque que alude a ideas de negocios que están empezando o están en construcción, y generalmente se trata de empresas emergentes apoyadas en la tecnología. Los fundadores por lo general comienzan como una idea de negocio creativo y siempre empiezan extremadamente motivados y pensando que el mundo entero necesita los productos que están a punto de empezar a desarrollar. La realidad suele ser muy distinta y solamente unas pocas personas realmente necesitan lo que se les va a ofrecer. Sin embargo, en una startup no solo vale que la idea sea genial, hay que pensar en el plan de desarrollo del negocio y ver su viabilidad. Es imprescindible agregar inmediatamente alguna diferenciación a dicha idea a través de la innovación, para finalmente emprender el negocio. Dicho plan de negocio tiene que estar consolidado y bajo una propuesta de valor, siempre teniendo en cuenta este valor diferencial.

El marketing se ha convertido en una herramienta fundamental para el éxito de cualquier empresa, debido a la gran ayuda que nos brinda a la hora de posicionarnos dentro del mercado. Sin embargo, muchos emprendedores prestan atención al marketing cuando ya es demasiado tarde. Para evitar el fracaso de la empresa es muy importante desarrollar un buen plan de marketing y hacer una buena investigación del mercado y de los públicos objetivo al iniciar un proyecto. El plan ayudará, en primer lugar, a atraer a los clientes y en segundo, promocionar la startup.

Los expertos de marketing destacan siempre los siguientes elementos que hay que tener en cuenta a la hora de iniciar una empresa:

  • Monitorización del entorno

Es importante conocer en qué situación se encuentra el mercado, su tamaño y su capacidad adquisitiva. Hay que investigar cuáles son los competidores que lo entregan, qué ofrecen, qué precios tienen, cuál es su red de distribución, su posicionamiento y qué lugar ocupa esta nueva empresa frente a ellos con respecto a los factores que sus clientes valoran. Una herramienta de gran utilidad es el DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades), con el objetivo de sacar los puntos más fuertes y diferenciadores del nuevo proyecto.

  • Definir objetivos

Se trata de una métrica única para cada startup. Se puede partir de cualquier objetivo, siempre y cuando el mismo sea realista, consistente y alcanzable. Es muy útil el método SMART que ayuda marcar objetivos: específicos (¿qué?), medibles (¿cuánto?), alcanzables (¿cómo?), realistas (¿con qué?) y temporales (¿cuándo?).

  • Definir público objetivo

Es muy común creer que el producto que se va a lanzar va a ser aclamado por la comunidad entera. Sin embargo, si uno no quiere perder dinero y malgastar esfuerzos, es imprescindible hacer un estudio sobre cuáles son las personas que tienen el perfil ideal para el producto o servicio que se promociona. Igual como para los objetivos, hay que definir un target real, creando un perfil de consumidor basado en sus necesidades y características, su capacidad adquisitiva y sus intereses. Las redes sociales pueden servir de gran ayuda para recoger la información que más interese a un emprendedor del público objetivo.

  • El valor diferencial

Una vez que se conoce profundamente el target, hay que investigar cuáles son los factores que ellos más valorarán a la hora de elegir una marca, un producto o servicio. La startup tiene que ofrecer algo único, alguna particularidad difícil de igualar por la competencia. Es interesante que muchas veces no se trata de una característica física del producto o del precio, sino de un intangible, como las emociones que genera la imagen de marca en las personas. ¡Hay que tomar muy en cuenta este aspecto porque representa un elemento determinante a la hora de establecer el precio!

Por: Katarina Jakovljevic

@katarinakaja22

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