¿Cuál es el futuro del periodismo digital?

3 septiembre, 2018

Cuando el periódico Birmingham Post and Mail experimentó con su primera edición en soporte electrónico a finales del siglo XX (Viewtel 202), el periodismo comenzó su viaje hacia la conversión digital. Desde entonces, dos factores han sido los culpables del cambio de la rutina de los profesionales de información: la crisis económica e Internet.

En primer lugar, la llegada de Internet y las redes digitales le quitó el privilegio, gran poder al periodista de ser el único en informar, donde se construye la realidad. Luego, llegaron los gobiernos que dijeron: ojo, la libertad de expresión no es propiedad de los medios, sino es propiedad de la sociedad y comenzaron a lucharse la legitimidad de los periodistas. Y por último los medios dejaron de ser lugares de contrapoder y se volvieron actores políticos con lo cual hubo un divorcio entre medios y periodistas: los medios se dedicaron a hacer negocios y los periodistas se dedicaron a hacer libros o investigaciones por su cuenta. Y cada uno por su cuenta.

La revolución tecnológica dio un mazazo inesperado para algunos y repentino para otros en el ámbito periodístico. Muchos comunicadores creían que la tecnología tardaría en transformar los formatos periodísticos pero la verdad es que no:  El blog, la entrevista online, los foros de discusión, las infografías interactivas, el newsletter o el reportaje multimedia se han convertido ya en nuevos géneros del periodismo digital. Un dato interesante y que muestra la evolución del consumo de la información, se sitúa en el longevo The New York Times: en 2014, la mitad de las noticias más leídas del periódico estadounidense, estaban ligadas a infografías.

Surgieron un montón de expertos que dicen que el periodismo es digital. Aparecen palabras que todo el mundo repite como moda: hay que interactuar con las audiencias, que hay que entender las audiencias, hay que generar engagemeent, periodistas influencers, periodismo de Youtube y otros formatos. Pero cuando se va a la realidad, uno se encuentra que la realidad no es tan chévere como parece. Porque si fuera tan fácil generar engagement, followers, influencers, interacción eso se hace rápido y todo el mundo lo podría hacer, en teoría. El problema es que cambiamos conceptos, pero seguimos haciendo el viejo periodismo de siempre, las mismas cosas de siempre.

Hace tiempo que el periodismo dejó atrás y restó importancia al clásico de las 5 W´s (When, Who, Where, What, y en ocasiones How) y la pirámide invertida, método que sólo se emplea en el periodismo impreso. Con el periodismo digital, la importancia y el interés de la información debe estar repartida a lo largo del texto, párrafo por párrafo. El lector de hoy no puede ni quiere estar pegado a la pantalla, haciendo scroll sin sentirse informado durante su lectura. Si no satisface esa necesidad, el lector dejará la lectura rápidamente. Por esa misma razón, la forma de contar se ha transformado:  ahora priman los artículos muy cortos o los de profundidad. No hay término medio.

Los que practicamos esta profesión sabemos que nos enfrentamos a la era del cambio, de la metamorfosis informativa que envuelve a lectores, empresas informativas y trabajadores. Sabemos que el periodista puede ser más que eso y que la polivalencia es la característica que posiciona al comunicador del siglo XXI como una de las nuevas rutinas comunicativas.

Por: Karen Mora

@krenxiiita

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

15 + 10 =