Ganar las elecciones presidenciales a través de las redes sociales.

4 julio, 2018

¿Cómo se transformó la política con la tiranía del “Like”? ¿Cómo gana las elecciones presidenciales un candidato de América del Sur que promete pobreza cero, cuando todos saben que esa meta es imposible?

Bueno, la respuesta tiene que ver con la construcción de una estrategia comunicacional que busca generar un fuerte impacto en sus mensajes e imágenes, más allá de la posibilidad concreta de transformar la realidad.

Es que el poder, hoy más que nunca, está en la construcción de un relato político de gobierno que resulte cercano y preferentemente emotivo, al mismo tiempo que movilice a la ciudadanía en torno a objetivos en común y logre “ayudar” a concretarlos.

Un buen ejemplo es el del actual presidente de Argentina, Mauricio Macri, quien ganó las elecciones presidenciales en 2015, gracias a una fuerte campaña a través de las redes sociales, tanto así que se consolidó el mismo año como el presidente más popular de Facebook a nivel mundial según Burson-Marsteller, una de las agencias de comunicación más grandes del mundo.

Una de las explicaciones para entender como Mauricio Macri llegó a ser el presidente más popular de la red social, generando un fenomeno que marcó un record en Facebook, quizás entre tantas otras sea SpreadShout, herramienta que permite a los seguidores a que publiquen contenidos dictado por otros en su muro, llamando a esos usuarios influenciadores a viralizar el mensaje. Y bajo el lema de “ayúdanos a multiplicar el cambio” y la explicación “con tu permiso, publicaremos en tu perfil mensajes para difundir la esperanza de cambio”, los más fieles seguidores de Macri aceptaron la propuesta y en tan solo cinco días se hizo viral.

Otro programa que ayudó a construir la imagen positiva del presidente y popularizarla, con una fuerte inversión en publicidad segmentada en Facebook fue, “Mano a Mano”, programa que se basó en “promocionar” al candidato como “Celebrity”. Por ejemplo, si Macri tenía previsto viajar a una ciudad del país, se pautaba una publicidad direccionada a usuarios de Facebook, que vivían en ese lugar. En el mensaje se avisaba que Macri iba a estar en la ciudad en una fecha indicada y si alguien lo quería invitar a su casa, tenían que contar por qué querían que Macri los visitara. Luego, el equipo en Buenos Aires hacía una última selección de tres personas a las que Macri iría a visitar, y se viralizaba en las redes.

El día mismo de las elecciones, siendo el único candidato que hizo el cierre de campaña virtualmente, con el mensaje “yo lo voto” y el hashtag #yolovotoaMM se transformó en tendencia mundial en Twitter y fue el primer trending topic en Argentina.

El gobierno actualmente gasta más de $160 millones en redes sociales, con una figura presidencial que tiene más de 4 millones de “Likes” en Facebook, 3.8 millones de seguidores en Twitter, 784 miles de “followers” en Instagram, una activa cuenta de Snapchat y un canal propio en YouTubbe donde se refleja toda la intimidad del poder.

Y es que las redes sociales han ganado una gran relevancia en la comunicación política, generando mayor impacto tanto en la esfera política como en la formación de la opinión pública, debido a que los candidatos políticos adaptando sus discursos a los formatos y los lenguajes verbales y no verbales, se sienten fuertemente atraídos a las redes sociales por la cantidad de usuarios, su potencial de alcance, practicidad, bajo costo de difusión y las posibilidades de multiplicarse a través del ciber espacio llegando a todos los votantes.

 

  Por:  Micaela Martinez Schmith

Fuentes: www.clarin.com.ar

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