La Publicidad Encubierta en las Redes Sociales

22 noviembre, 2017

Con el crecimiento exponencial del uso de redes sociales también lo ha hecho la publicidad encubierta, especialmente en la plataforma de Instagram donde se congregan 800 millones de usuarios activos, según la web statista.

El alce de los influencers en Instagram ha hecho que marcas de todo tipo de industria, desde cosmética hasta inmobiliarias, aprovechen esta plataforma para dar a conocer sus bienes y servicios.

La aparición de este nuevo y novedoso medio de publicidad masiva ha levantado alertas en las autoridades ya que, de acuerdo a la Ley española, la publicidad encubierta está prohibida bajo la Ley General de Publicidad y la Ley de Competencia Desleal.

A pesar de estas leyes recogidas en la Constitución Española, cada día se postean en nuestro país cientos de fotos que contienen mensajes encubiertos y contenido promocionado por compañías.

Para intentar rebatir este efecto boom que ha tenido la publicidad en Instagram, la compañía ha lanzado la opción de publicitar contenido de manera implícita, previo pago, y con la posibilidad de hacer un seguimiento del impacto que tiene el anuncio. Sin embargo, esta medida no ha sido suficiente.

La publicidad engañosa también está viéndose castigada por parte de los mismos usuarios de Instagram, que piden una mayor transparencia por parte de los influencers. No obstante, el ministerio ha dicho que ellos no pueden actuar si no hay una denuncia por parte de los usuarios, y todavía no se ha recibido ninguna.

Según recoge el periódico El Diario en un artículo online, “el fenómeno es mundial y el pasado abril la Comisión Federal para el Comercio de EEUU envió una carta a 90 influencers advirtiéndoles de que estaban infringiendo la normativa de publicidad encubierta con sus publicaciones.”

Estas medidas todavía no se han llevado a cabo en España, donde la bloggera Dulceida puede llegar a cobrar 3.500 euros por foto.

Nos encontramos ante una situación de vacío legal, como indica el periódico El País, ya que “la fina y confusa línea que separa la promoción encubierta en redes sociales de la recomendación sincera es la que provoca la situación de aparente anarquía publicitaria que se vive hoy en Internet.”

En este video de RTVE, la bloggera Ana Manrique, explica cómo algunas marcas le piden que no señalen que los productos que muestran en sus fotos han sido un obsequio de la compañía para que ella los muestre en su cuenta.
Según Alejandro Perales, Asesor Técnico de la Asociación de Usuarios de la Comunicación, la publicidad encubierta en Instagram se trata de un delito difícil de perseguir ya que es “necesario demostrar que hay intencionalidad y que ha habido algún tipo de remuneración detrás de esa intencionalidad.”

Por: Marta Quero Vara de Rey

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