La publicidad ilícita. De perdidos al río.

27 julio, 2017

De perdidos al río: Se dice cuando se ha iniciado ya una acción y hay que procurar terminarla pese a su peligrosidad y aceptando todas las consecuencias. Se emplea para indicar que, ante una situación muy difícil, se opta por la solución más descabellada, en este caso representada por la decisión de tirarse al río.

Cuando se realiza un anuncio hay que tener en consideración que es publicidad ilícita, para no atentar contra la Ley General de Publicidad (Ley 34/1988 de 11 de noviembre: “Toda forma de comunicación realizada por una persona física o jurídica, pública o privada, en el ejercicio de una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional, con el fin de promover de forma directa o indirecta la contratación de bienes muebles o inmuebles, servicios, derechos y obligaciones”).

Si nos paramos a observar la publicidad, podemos identificar que hay muchas que podrían encuadrarse en alguno de los tipos de publicidad ilícita. El artículo 3 de dicha ley define los distintos tipos de publicidad ilícita:

1. La publicidad que atente contra la dignidad de la persona o vulnere los valores y derechos reconocidos en la Constitución… Se entenderán los anuncios que presenten a las mujeres de forma vejatoria o discriminatoria, bien utilizando particular y directamente su cuerpo o partes del mismo como mero objeto desvinculado del producto que se pretende promocionar, bien su imagen asociada a comportamientos estereotipados que vulneren los fundamentos de nuestro ordenamiento. Intenta hacer creer a los hombres que con su desodorante las mujeres caerán rendidas a sus pies.

2. La publicidad dirigida a menores que les incite a la compra de un bien o de un servicio, explotando su inexperiencia o credulidad, o en la que aparezcan persuadiendo de la compra a padres o tutores. No se podrá, sin un motivo justificado, presentar a los niños en situaciones peligrosas. No se deberá inducir a error sobre las características de los productos, ni sobre su seguridad, ni tampoco sobre la capacidad y aptitudes necesarias en el niño para utilizarlos sin producir daño para sí o a terceros.

La Asociación de Usuarios de la Comunicación, AUC, ha pedido la retirada del anuncio de Volkswagen Golf DSG, en el que un niño imita al motor del coche y aparece al borde de la asfixia, enrojecido y con los ojos a punto de salirse de las órbitas.

3. La publicidad subliminal que mediante técnicas de producción de estímulos de intensidades fronterizas con los umbrales de los sentidos o análogas, pueda actuar sobre el público destinatario sin ser conscientemente percibida. En la película El señor de los Anillos se aprecia perfectamente la palabra Coca-Cola en la inscripción del anillo.

4. La que infrinja lo dispuesto en la normativa que regule la publicidad de determinados productos, bienes, actividades o servicios. La publicidad de materiales o productos sanitarios y de aquellos otros sometidos a reglamentaciones técnico-sanitarias. Frenadol Complex: «Este medicamento puede producir somnolencia. Se recomienda no conducir».

5. La publicidad engañosa, la publicidad desleal y la publicidad agresiva, que tendrán el carácter de actos de competencia desleal en los términos contemplados en la Ley de Competencia Desleal; esta ley tiene por objeto la protección de la competencia en interés de todos los que participan en el mercado, y a tal fin establece la prohibición de los actos de competencia. Red Bull y su famoso eslogan Red Bull te da alas. Un colectivo de varios estadounidenses demandó a la compañía por publicidad engañosa, motivo por el que la empresa tendrá que pagar 13 millones de dólares (más de 10 millones de euros) repartidos entre los clientes que se declaren insatisfechos con el producto.

Anuncio en el que las llaves de otros coches de la competencia componen el logo de Audi. Un claro ejemplo de publicidad desleal en una imparable guerra de marcas por captar la atención del mercado y desbancar a la competencia.

Publicidad estratégica agresiva de Mc Donalds contra su rival Burger King.

Todos estos ejemplos demuestran que las marcas incumplen la normativa debido a que les debe compensar pagar multas millonarias, ya que este hecho en sí hace que se hable de ellos. En publicidad, se busca que se hable de la marca, bien o mal. Pero es necesario apelar al sentido de la responsabilidad. No todo vale.

Mercè Márquez
#Mercemaru

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