El marketing impactante y la publicidad que da de qué hablar

22 mayo, 2017

A todos nos llama la atención la publicidad impactante, esa que nos hace hablar de lo que anuncian nos guste o no. Muchas veces, los equipos de marketing cruzan esa línea tan fina entre la publicidad buena y de buen gusto, la eficaz y la publicidad ofensiva. ¿Vale todo? Muchos publicistas y personas en general, parecen regirse por esa norma de que lo importante es que se hable de nosotros, sin importar si se habla bien o mal.

Esta reflexión surge a raíz de esa campaña creada por Netflix para anunciar su serie Narcos que ha dado la vuelta al mundo, que ha dado de qué hablar y que se ha granjeado defensores y detractores por igual. En lugar del utilizado anteriormente #plataoplomo, el eslogan era la conocida frase “oh blanca navidad”, en principio inofensiva. Sin embargo, en esta campaña se iba un paso más allá, para hacer con ese adjetivo “blanca” referencia a la cocaína, tema central del programa online. Si eso no fuera poco, se presentaba en forma de cartel gigante en plena Puerta del Sol, centro neurálgico de Madrid y punto de encuentro navideño por excelencia.

A raíz de esta polémica, me vinieron a la mente otras campañas de publicidad muy controvertidas en su momento, como Fashion Junkie de la marca de moda Sisley´s o muchas de las impactantes campañas de PETA, en las que me centraré más adelante.

Sin duda alguna, este tipo de publicidad consigue su objetivo: se habla de ellas, para bien o para mal y a raíz de eso, se habla de la compañía que hay detrás, sea un canal de TV, una marca de moda o una ONG. Sin embargo, ¿daña esto su imagen? En el mundo de la publicidad, ¿todo vale?

Personalmente, soy fan de la publicidad que “pincha” y hace hablar al espectador, especialmente si se trata de temas, como en el caso de Narcos, de puro entretenimiento. No hacen daño a nadie (pese a que incluso Colombia se quejó), dan de qué hablar y Netflix consigue consolidarse aún más en el mercado español.

Otros casos controvertidos son más difíciles de clasificar. Por ejemplo, el póster de PETA en el que una foca apalea a un bebé, como símbolo para explicar lo que el ser humano hace con estos animales. Al fin y al cabo, es la realidad de lo que sucede y quieren darla a conocer de una forma que nos sensibilice. En estas ocasiones, aunque no nos guste, aunque nos repela, creo que es una publicidad acertada, pues nos hace reflexionar y sensibilizarnos con la realidad.

Campaña de PETA ante el maltrato animal

En el otro extremo está la publicidad que daña la imagen. La campaña antes mencionada de Sisley´s, que caracteriza a los consumidores de esta marca como drogadictos sin personalidad que no pueden ni vivir sin la moda puede resultar dañina para la marca y tanto la marca como su equipo de marketing han de ser conscientes de lo que esto supone a largo plazo. Algunas de las campañas más comprometidas pueden encontrarse aquí, aunque existen multitud de recopilaciones en internet, de absolutamente todos los países.

Campaña de Sisley´s, Fashion Junkies

En resumen, la publicidad ha de conseguir que hablemos de los productos, que los conozcamos y también que los compremos. La publicidad controvertida es un tipo más, consigue extenderse como la pólvora y que se hable rápidamente de ello. Como profesionales, nos encontramos ante una situación más delicada y deberemos ser muy cuidadosos cuando elijamos una campaña de estas características, tanto para no herir la sensibilidad del espectador, como para no herir de forma irreversible la imagen de la marca o compañía que representamos.

Miren Lauzurika
@mirenL

Fuente imagen:
http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2016-12-13/colombia-pide-retirar-cartel-narcos-netflix-blanca-navidad-puerta-del-sol_1303588/
http://www.merca20.com/10-campanas-publicitarias-que-causaron-gran-controversia/
http://www.merca20.com/10-campanas-publicitarias-que-causaron-gran-controversia/

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