Marcas que emocionan

3 agosto, 2018

Me declaro fan incondicional del buen trato al entrar en una tienda – y, por qué no, también del buen olor y la decoración-.

Fan de la atención al cliente honesta, profesional y natural esto es, no forzada -ni su sonrisa ni nuestra compra-, fan de la amabilidad y de la buena educación al saludar y al despedirse del lugar.

Fan de que los trabajadores transmitan la filosofía de su empresa desde la primera palabra que intercambian con nosotros, pero sobretodo, fan de que nos hagan SENTIR.

En clase no paran de insistirnos en: ¡EMOCIONAD! Contad una historia que recuerden, hacedles sentir importantes y lo más significativo: enamorad al cliente. (!!!!)

Y como todos somos y seremos clientes, del mismo modo, queremos eso de las marcas.

Y más aún en épocas de crisis, de infoxicación, de exigencia, de falta de empatía o incluso de soledad. Las marcas deberían aprovechar este contexto para que surjan sentimientos de confianza, seguridad y satisfacción y así llegar a nuestros corazoncitos.

La emoción va más allá de lo racional, por lo tanto aquella marca que consiga conectar con el consumidor física (con un buen producto de calidad) mental (práctico y eficaz) y espiritualmente (con un motivo emocional positivo al consumirlo), establecerá una relación duradera y profunda, basada en la confianza. Sí, como si se tratara de una relación personal, y del mismo modo, hay que ser honrado, porque se puede engañar una vez, pero no dos. Somos consumistas pero no ingenuos.

Como resultado de todo lo mencionado anteriormente, debo hacer mención a dos marcas de éxito. Al menos, desde mi punto de vista. En concreto, dos marcas de cosmética con menos de 25 años de edad: Rituals, holandesa y Lush, inglesa. Han sido mi inspiración para escribir el post del blog de hoy.

Marcas que, en consonancia con lo ya descrito, trasladan sus experiencias a tu hogar a través de Internet, las Redes Sociales, las Newletters y las muestras gratuitas. Por suerte, ninguna de las dos prescinde de una revista física, que te entregan en mano para que lleves contigo el calor de la tienda a tu casa.

Ojeas y en ningún momento percibes que te estén vendiendo el producto, sientes que COMPARTEN contenidos contigo; inspiraciones, ideas y beneficios para dar equilibrio, paz y FELICIDAD a tu vida. Quizás – y muy probablemente – el fin es vender, pero es tan sutil que realmente no nos damos cuenta que funciona hasta el momento de tirar los tickets de la cartera por falta de espacio… y como pasa cuando te enamoras, estás en las nubes.

Por:_martalvarez

 

 

 

 

 

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